IDENTIDAD COSMOPOLITA GLOBAL
La Identidad Cosmopolita Global implica reconocerse a uno mismo en lo local y en lo global al mismo tiempo: dentro de unos parámetros culturales y una identidad que lejos de ser monolítica y estática, está construida a base de referencias plurales y está en permanente actualización, pero también reconocerse como parte de un proyecto global dentro de la “tierra patria”, un lugar común de encuentro, un lugar que es preciso cuidar y mejorar habida cuenta de la injusta distribución del uso y disfrute del mismo, y también de los daños ambientales y sociales causados por la ambición sin límites de algunos.
Por ello afirmamos que la Identidad Cosmopolita Global constituye una urgencia de nuestro tiempo, que reclama de nosotros una respuesta comprometida, clara y sistematizada.
LAS LLAVES DE LA IDENTIDAD COSMOPOLITA GLOBAL
Diversidad/Inclusividad: frente a la uniformidad y la homogeneidad incoherente, optamos por la diversidad constructiva y coherente, pero una diversidad inclusiva en la que todas tienen cabida y derecho a ser reconocidas y aceptadas como tal.
Solidaridad/Justicia: optamos por un tipo de solidaridad que tiene como horizonte de sentido y realización la justicia, conscientes de que no todas las formas de solidaridad están animadas y orientadas por la justicia.
Utopía/Historicidad: la utopía de otro mundo posible realizado por personas que desarrollan al máximo sus talentos, no para el propio beneficio o ventaja, sino para ponerlos al servicio de los demás, no se entiende sin una línea de tiempo histórica (pasado–presente–futuro), sin un proceso evolutivo propio de las etapas educativas.
Identidad/Reflexividad: la identidad, tanto individual como colectiva, se construye mediante procesos reflexivos en los que entran en juego los valores humanos como criterios de discernimiento y toma de decisiones. Optamos hoy por una identidad global y cosmopolita, frente a una identidad fragmentada y parcelada, de corto alcance en lo personal y en lo socio-cultural.