El pasado lunes, 19 de octubre, el alumnado de 2.º de ESO del Colegio San Ignacio de Loyola, en Torrelodones (Madrid), participó en los talleres de FISC sobre paz y resolución pacífica de conflictos. La actividad forma parte de nuestro trabajo de Educación Transformadora para la Ciudadanía Global (ETCG), en el que la Cultura de Paz ocupa un lugar prioritario.
Durante los talleres, los chicos y chicas se convirtieron por un rato en actores y actrices. Crearon y representaron pequeñas obras de microteatro sobre conflictos cotidianos y las compartieron con sus compañeros y compañeras. Cada representación dio paso a un diálogo en grupo para analizar qué había ocurrido y buscar formas de resolver la situación de manera pacífica.
El teatro ofrece una oportunidad para detenerse en situaciones que, cuando nos suceden, a menudo vivimos con prisas, enfado o nervios. Ver un conflicto desde fuera ayuda a prestar atención a las palabras, los gestos y las reacciones de quienes participan en él. Representar un papel también invita a ponerse en el lugar de otra persona y a pensar cómo puede estar sintiéndose, aunque su forma de actuar sea distinta de la nuestra.
A partir de estas escenas, el alumnado pudo reflexionar sobre su manera de afrontar los desacuerdos. Porque los conflictos forman parte de la convivencia: aparecen entre amistades, en clase o en casa. Aprender a abordarlos requiere práctica y herramientas que nos ayuden a comprender lo que ocurre antes de reaccionar.

Ese era el propósito de los talleres: trabajar la empatía, la escucha activa, la comunicación asertiva y el manejo de las emociones. Escuchar sin interrumpir, expresar lo que nos molesta sin atacar o tomarnos un tiempo para calmarnos son aprendizajes que podemos utilizar en nuestra vida diaria. Resolver un conflicto también exige reconocer nuestra parte de responsabilidad y estar dispuestos a buscar acuerdos.
Desde FISC entendemos que educar para la paz tiene mucho que ver con estas experiencias cercanas. En las relaciones cotidianas aprendemos a convivir con personas que piensan de otra manera, a respetar los límites y a rechazar las respuestas violentas. Por eso, damos espacio a actividades en las que el alumnado pueda participar, ensayar otras formas de actuar y compartir sus propias propuestas.
La Cultura de Paz atraviesa nuestro trabajo educativo porque queremos que los chicos y chicas cuenten con recursos para afrontar los conflictos que viven hoy. Poder hablar de lo que nos pasa, pedir ayuda cuando la necesitamos y encontrar soluciones que respeten a las personas son aprendizajes que merecen tiempo y atención en el aula.
Gracias al Colegio San Ignacio de Loyola por abrirnos sus puertas y al alumnado de 2.º de ESO por su participación y por dar vida a estas historias sobre las que aprender juntos.






