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Huracán Irma en Esmeralda, Cuba (III)

Adjuntamos el literal de la carta recibida por las hermana Celia y Leticia de la Compañía de María en Esmeralda, relatando su experiencia del paso del Huracán Irma.

“Para el municipio de Esmeralda, la noche del 8 de setiembre y la madrugada del día 9, han sido las horas más largas y tormentosas de su historia reciente. Poco ha transcurrido desde que el huracán Irma, con categoría cinco, tocara tierra esmeraldense con un puño de desolación, y la certeza percibida  por nuestros sentidos ante tanta pérdida, nos convence de una realidad funesta que se nos ahonda demasiado en el alma.

Al amanecer del sábado no fue amanecer sino oscuridad que calcina, luego de doce horas bajo la furia de vientos mayores de 250 Km, con el ojo detenido sobre nuestras costas.El paisaje de la ciudad es macabro: personas que se descubrencon sus casas derrumbadas; techos de tejas de fibro cemento, de zinc, o de cartón negro, que han volado de sus lugares para endilgarse violentamente en las propiedades ajenas; cientos de paredes tanto de madera como de mampostería yacen en el suelo.

Cientos de colchones se han empapado con la lluvia, al igual que numerosos enseres domésticos, vestimentas,  equipos electrónicos, electrodomésticos yacen bajo el escombro.

El paisaje se llena de muchos árboles tumbados en el suelo: palmeras, cedro, papaya, aguacate, banana, ceiba, guayaba, y caoba. Además de la gran cantidad de casas derrumbadas, también se han derrumbado muchas capillas hechas de palma y guano. Las personas están muy desconcertados por la pérdida de sus bienes, esos poquitos bienes que habían podido acumular con el sudor de toda una vida. Estamos organizando comedores a más de 6  comunidades y en otras solamente hemos podido compartir alimentos para ser preparados de manera personal.

Necesitamos alimentos colchones, sabanas, toallas, techos, ropas, materiales para reconstruir sus techos y algunos sus casas , también necesitamos aporte para el mantenimiento de la camioneta ya que es el medio de transporte que nos permite acceder a las comunidades afectada.

Algunas personas quienes sufren el derrumbe total de sus viviendas necesitan ayuda para iniciar el pago de sus créditos para construir sus casas.

Por nuestra parte, hacemos lo posible para llegar a todas las comunidades afecta donde el camino ofrece toda una aventura para llegar.

Agradecemos su interés, cercanía y cariño solidario.

Les mandamos un fuerte abrazo, Celia y Leticia ( Comunidad Esmeralda)”